sábado, 1 de septiembre de 2012

FE Y DEVOCION AL SEÑOR DE QUILLACAS



APARICION DEL MILAGROSO “SEÑOR DE QUILLACAS”

Iglesia colonial "Santuario de Quillacas"

 CON MUCHA FE Y DEVOCION MILES DE PEREGRINOS VISITAN ESTE SANTUARIO AL SUD DEL DEPARTAMENTO DE ORURO - BOLIVIA


Las tradicionales ferias que por entonces una de las más grandes se realizaba en Huari, actualmente capital de la Provincia Sebastián Pagador, feria que atraía a muchos comerciantes de diferentes países vecinos a  nuestro país, es así que un argentino va a la renombrada feria internacional de Huari, en esa circunstancia el desafortunado gaucho decide descansar, pero las circunstancias hacen que el gaucho decida buscar una, noche de bohemia, la tentación de divertirse fue más que su instinto de cuidar sus caballos en medio de la noche fría del altiplano, es así que se les pierde todos los caballos, quedando a merced de cualquier peligro.
Al día siguiente, cuando recobro las facultades de su conocimiento, grande fue su pesar y arrepentimiento por la pérdida de sus caballos.

Inmediatamente se puso a buscar por el sector de Huari, cualquier indicio que diera con sus caballos, el argentino maldecía sus suerte porque realmente le costó mucho esfuerzo traer el ganado desde las “Pampas argentinas”, pasando por las montañas hasta llegar al Altiplano meridional de los Andes, transcurrían las horas y crecía la desesperación del “gaucho”, busco por todas partes, indagando en los pueblos cercanos de Huari.

Después el gaucho tomo la decisión  de buscar con dirección oeste, y se dirigió hacia la población de Quillacas distante a 40 kilómetros de Huari, en el trayecto encuentra un camino muy transitable con dirección a Quillacas, ya por la noche decide acampar, por el sector de Jilaj Loma (duna de arena grande), al amanecer del día siguiente el gaucho empieza nuevamente a buscar sus caballos desesperadamente.

 “El Señor de Quillacas encarnado en un anciano”

Ya en la población de Quillacas el argentino y sus compatriotas deciden subir al cerro buscando el pico más elevado de San Juan Mallku con el propósito de tener mayor visibilidad  del lugar, de pronto en el horizonte se le aparece un venerable anciano, el “gaucho” le pregunta señor anciano, ¿no ha visto usted mi ganado que hace tres días lo tengo perdido?, el buen anciano respondió: “no se aflija buen hombre su ganado ahora mismo está bebiendo agua en el arroyo al pie de esta montaña”, (dio la señal hacia el noreste de la cima del cerro San Juan Mallku).

 El argentino descendió desesperadamente del cerro con el deseo de ver cuanto antes a su ganado, en efecto cuando ya llego al lugar pudo divisar a su ganado que pacíficamente pastaban en el terreno lleno de yerbas que crece a flor de tierra, cuando se aproxima hasta pudo distinguir la marca y señales de su ganado, y no le faltaba ni uno.

Después de la tempestad volvió la calma, pudo entonces respirar con tranquilidad y gozoso bebió un poco de agua del manantial en la palma de su mano.

Fue en busca del venerable anciano para recompensarlo, dejo el ganado a un amigo suyo y se encamino al cerro donde había un calvario, corrió y escalo para encontrarle al anciano, pero grande fue su sorpresa porque no encontró a nadie, levanto la vista y solamente observo “un Cristo crucificado” entre los breñales de la montaña en el medio de los dos cerros que actualmente son conocidos como San Juan Mallku y Santa Bárbara celosos guardianes de la población de Quillacas, fue así que el argentino se puso de rodillas y lloro de emoción  y manifestó una oración así:

“TÚ ERES MI BIENECHOR, TU ME GUARDASTE MI GANADO, TE
DOY GRACIAS, PROMETO Y JURO CONSTRUIR EN ESTE SITIO
UNA CAPILLA PARA QUE LA GENTE PUEDA RENDIRTE
HOMENAJE Y TÚ PUEDAS SEGUIR FAVORECIENDO A LOS
NECESITADOS”


El argentino retorno gozoso al lugar donde pastaba su ganado y posteriormente se encamino de regreso a su país de origen, y al cabo de algún tiempo regreso con toda su familia a vivir en aquel sitio y construir un templo. Así lo hizo, con sus propios recursos edificando un templo hermoso de pura piedra, donde descansa el Señor  Jesús crucificado, donde llegan millones de devotos desde su aparición en las primeras décadas del Siglo XVII. La fiesta en devoción al Señor de Quillacas se realiza todos los años cada 14 de septiembre.


Vista panorámica de la población de Jatun Quillacas y al fondo se denota el cerro “San Juan Mallku” donde apareció el “Señor de Quillacas encarnado en un venerable anciano” que dio la buena noticia en donde se encontraba el ganado caballar del argentino, suceso que ocurrió en el Siglo XVII.

El cerro San Juan Mallku tiene una altura de 3.912 metros sobre el nivel del mar.
Vista en plano general y de perfil norte de la Iglesia Colonial del Señor de Quillacas, construido en honor a la bendición y milagro de “Tata Quillacas”, así denominado por propios lugareños. Así también que en esta construcción tuvo mucho que ver aquel argentino que recibió la bendición. En su interior se encuentra la bandera de Bolivia, la bandera de la Iglesia y de la fe católica y la bandera de Argentina.

1 comentario:

  1. Me emocione con la historia de nuestro señor, lo conozco de chica pero nunca tuve la oportunidad de ir a su santuario, saber su historia. es emocionante!

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